sábado, 1 de agosto de 2015

TARTA TATIN DE PERAS


Los niños en cuestiones de comida son especialistas en dejarte en evidencia porque lo bastante que pienses “esto no les va a gustar” para que les guste, o bien le gusta a un niño y es suficiente para que le guste al resto. Pues esto es básicamente lo que me pasó el otro día con la tarta cuya receta hoy comparto con vosotros.
Como tenía en casa peras en cantidad que me habían regalado decidí hacer esta tarta para una barbacoa con los amigos, y la verdad, aunque hice dos porque éramos muchos, pensé que quedaría bastante porque los niños no iban a querer.
El caso es que cuando fui a desmoldarlas dos de las niñas de mis amigos se vinieron detrás a ver lo que iba a hacer y a preguntarme de que eran las tartas. Les dije que eran de pera y que si las querían probar.
Muy dispuestas ellas me dijeron que si y no solo les gustó sino que repitieron, y eso me hizo pensar al respecto de que parece que a los niños solo les gustan un tipo determinado de tarta y muchas veces nos decantamos por ellas para no complicarnos, cuando la realidad es que por lo menos a veces, como fue el caso, te sorprenden y se sorprenden también ellos con sabores nuevos.

Dicho lo cual, espero que hagáis esta tarta tatin de peras que esta rica rica y que disfrutéis mucho del verano.


Ingredientes:
(para un molde de 22cms. de diámetro)

8 peras que no estén excesivamente maduras, más bien enteritas
75 grs. de mantequilla
125 grs. de azúcar
1 lámina de hojaldre

Lo primero que os quería comentar es que el mismo molde metálico que he utilizado para hornear la tarta es el que he usado para derretir la mantequilla y el azúcar, pero si vuestro molde no es apto hacedlo en una sartén y luego lo echáis en el molde para hornear.

Ponemos a derretir en el molde que luego utilizaremos para hornear (si es el caso como os he explicado antes) la mantequilla con el azúcar a fuego suave.
Cuando se haya derretido añadimos las peras peladas, despepitadas y cortadas en cuatro cuartos cada una de ellas.
Removemos bien para que se integren con la mantequilla y el azúcar.
Retiramos del fuego y tapamos con el hojaldre que tiene que estar en contacto con las peras. Los bordes del hojaldre los doblamos y también los utilizamos, así tendremos una base más consistente.
Pinchamos el hojaldre con un tenedor para que no suba en exceso y metemos la tarta en el horno precalentado con calor arriba y abajo, horneando a 180º durante unos 40 minutos más o menos, hasta que veamos que el hojaldre está hecho.
Sacamos del horno y dejamos que se enfríe.
Una vez enfriada la tarta la metemos en la nevera al menos cinco horas antes de consumirla para que se ponga fresquita, y casi mejor de un día para el otro.


Al momento de servir desmoldamos y lista para comer y disfrutar.

lunes, 27 de julio de 2015

SANGRÍA


Hoy os traigo una receta de una de las bebidas más típicas del verano, la sangría, y esta es mi versión en este caso con peras porque me han regalado una caja y estoy aprovechándolas a tope.
Normalmente lo que hago es hacer la mezcla de vino y licores sin mezclar con la gaseosa así cada cual se echa la cantidad que quiera, media copa de cada o un poco de la mezcla de vino y más gaseosa, en fin, a gusto de cada uno.
Como siempre bien fresquita con bastantes cubitos y por supuesto bebida con moderación seguro que será la reina de más de una barbacoa este verano.
Espero que os guste.


Ingredientes:

1,5 litros de vino tinto
250 ml. de licor de melocotón sin alcohol
150 ml. de vermut rojo
50 ml. de ron blanco
50 ml. de Cointreau (licor de naranja con alcohol)
2 ramas de canela
6 cucharadas colmadas de azúcar
8 peras
Limón

2 litros de gaseosa blanca

Mezclamos el vino con los licores, las ramas de canela enteras y el azúcar.
Pelamos y despepitamos las peras y las troceamos en trozos pequeños. Añadimos a la mezcla de vino.
Removemos bien para que el azúcar se integre y metemos en la nevera en un bote cerrado al menos dos horas.

Al momento de servir ponemos bastente hielo en la copa, una rodaja de limón, y añadimos la mezcla de vino y la gaseosa al gusto.

domingo, 19 de julio de 2015

CROQUETAS DE PUERROS Y SALMÓN


Si eres como una servidora que aunque haga calor sigues metiéndote en la cocina a hacer algún que otro plato que vaya un poco más allá de una ensalada, entonces déjame decirte que efectivamente te gusta cocinar porque con estas calores es que se te quitan las ganas de toooooooodo.
Hoy en solidaridad con la climatología veraniega os traigo una receta que tenía pendiente de publicar desde hace tiempo y que está rica rica.
Las croquetas son un “fondo de congelador” imprescindible y socorrido aunque sea para echar mano de ellas de vez en cuando. Estas de salmón y puerros son además bastante completas y de sabor suave, seguro que sorpenderéis a más de uno con los ingredientes.
Espero que os gusten.


Ingredientes:
(para 33 croquetas grandecitas)

350 grs. de salmón en rodajas
2 puerros
8 cucharadas colmadas de harina (unos 200 grs.)
800 ml. de leche semi o entera
Sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada
Eneldo
8 o 9 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

En primer lugar hacemos el salmón a la plancha con una cucharada de aceite de oliva. Una vez hecho quitamos la piel y espinas, troceamos el pescado y reservamos.
Echamos en una sartén el resto del aceite de oliva y sofreímos los dos puerros troceados hasta que estén blandos, unos 5 minutos. Apartamos y reservamos.
En el aceite donde habíamos sofrito el puerro añadimos la harina y tostamos ligeramente (paso importantísimo para que las croquetas no sepan a harina). Seguidamente añadimos la leche y removemos hasta que veamos que se ha integrado con la harina.
Apartamos la bechamel y batimos junto con el puerro reservado, aprovechando así que si tiene algún grumo se lo quitamos.
Volemos a poner la bechamel con el puerro en la sartén y añadimos el salmón troceado.
Condimentamos con un poco de pimienta negra molida, de nuez moscada y de eneldo al gusto. Añadimos también la sal y probamos para rectificar en su caso.
Llegados a este punto comenzamos a remover sin parar la masa de las croquetas a fuego medio alternando con medio-fuerte durante unos ocho minutos hasta que veamos que la masa se despega de las paredes y el fondo de la sartén.
Apartamos y echamos la masa en una fuente y tapamos con film transparente para que no se reseque la masa por arriba.
Cuando la masa se haya enfriado la metemos en la nevera un par de horas hasta que veamos que tiene un poco más de consistencia.
Después sacamos de la nevera y vamos dando forma a las croquetas pasándolas seguidamente por huevo y pan rallado.
Las freímos en tandas de 6 o 7 en aceite bien caliente.

Y una vez fritas solo nos queda comer y disfrutar.